viernes, 26 de octubre de 2007

COMUNICACIONES Y DESARROLLO

LAS COMUNICACIONES Y SU INFLUENCIA EN EL DESARROLLO HUMANO


JORGE MANUEL NEYRA CIENFUEGOS
Desde que el hombre es hombre y ejerce su dominio sobre el planeta, paradójicamente la violencia parece haber estado ligada a la inteligencia.
En un inicio, la lucha por la sobrevivencia justificaba ciertos actos, ciertas actitudes e incluso filosofías; en la época de las cavernas la lucha y la caza eran cotidianas y necesarias para garantizar la continuidad; años después, esa lucha obedeció a causas menos altruistas.
Un ejemplo claro lo vemos en los libros de historia, que no serían tales si no albergaran en sus páginas historias de guerras y matanzas, siempre por la búsqueda de un poder absoluto y absurdo.
Claro es que, gracias a nuestra inteligencia, hemos podido dominar y comprender ciertas leyes de la naturaleza y alcanzar un desarrollo tal, que en un futuro próximo no nos sorprendería vivir en lo cotidiano lo que hoy es ficción. Las comunicaciones y tecnología son los campos en los que mayores adelantos se han dado y que siguen avanzando vertiginosamente sin límite.
Pero, del mismo modo, nuestra inteligencia o, mejor dicho, el afán humano por conseguir más en el menor tiempo posible, ha hecho que descuide puntos vitales para la vida en el planeta; tal es así que vemos daños irreparables en la capa de ozono, sin la cual moriríamos a efectos del Sol; talas indiscriminadas de áreas verdes y bosques, depredación inescrupulosa e indolente de diferentes especies, llevando a las más afortunadas al borde de la extinción, y muchas veces, a la extinción definitiva.
Así podemos ver que lo que en un principio, llámese los primeros albores de una civilización, se deformó hasta convertirse hoy por hoy en un negocio grande.
La globalización, sin duda, ha contribuido a trastocar los principios originales y ha colocado al hombre adinerado como ejemplo máximo y el sueño perfecto para obtener la felicidad. La moda, por ejemplo, cuya idea primigenia fue abrigar al ser humano expuesto a las inclemencias del clima, es ahora sinónimo de status; status, igual dinero; dinero, igual poder.
Nada tendría de malo vestir y verse bien, puesto que a todos nos gusta acicalarnos y cuidar de nuestra apariencia, pero si para gozar y "lucir" ese abrigo de visón soñado, carísimo, debe despellejarse al único autorizado por la naturaleza para usar esa piel, la cosa cambia. Año a año miles, millones de animales son muertos sólo para usar de ellos la piel, sendas capas con cabezas de zorro colgando, estolas, abrigos y demás; miles de animales son muertos en la experimentación de productos de belleza; cientos de animales torturados en crueles tradiciones, en fin, eventos que tienen éxito por lo poco que la gente conoce de ellos.
EL PODER DE LA PLUMA
Afortunadamente, la tecnología ha puesto a nuestro alcance los medios necesarios que permiten la difusión de diversos acontecimientos, salvando las distancias y horarios. Ahora se sabe a tiempo real lo que acontece al otro lado del orbe. Así pues, corresponde a los comunicadores tomar las riendas de un mundo desorientado, y aunque ya se sabe que no hay mayor ciego que el que no quiere ver, bien vale hacer el esfuerzo por difundir y concienciar a la población acerca de lo que hay realmente del otro lado del espejo.
Estoy seguro, y lo digo sin temor a equivocarme, de que muchos dejarían de usar ciertos cosméticos si supieran a qué experimentos fueron sometidos algunos animales para ello. Lo mismo con las pieles, tema sobre el que afortunadamente en los últimos años se ha tomado especial conciencia.
Estamos en la primera década de nuevo siglo, las ideas evolucionan, toda evolución supone un cambio. Para muestra, un botón, retrocedamos en el tiempo y veamos al niño de 6 años de hace 5 décadas: ingenuo, imaginativo, hasta cierto grado, diría yo, más puro. Ahora, avancemos hasta la época actual, imaginemos al mismo niño, las costumbres sin duda han cambiado, y este cambio es más terrible en los países más evolucionados.
En estos años de juventud, labor intelectual y experiencia como maestro, pude esbozar una teoría al respecto. La globalización de la comunicación nos enfrenta diariamente a una serie de acontecimientos terribles, muertes, accidentes, guerras; esto crea una especie de coraza en nuestro subconsciente y nos vuelve cada vez más insensibles, es decir, ya no nos choca ver un soldado decapitado como la primera vez; lo mismo pasa con los juegos en donde la violencia y la sangre siempre están presentes.
No quiero pecar de moralista, sólo poner sobre el tapete ciertos puntos que me preocupan sobremanera.
A la par con esta realidad infantil está el mundo de los adultos, lleno de ajetreos, prisas y ansias de dinero, que no deja tiempo para la conversación (el tipo más rudimentario de comunicación), en su defecto, el niño encuentra la televisión o la misma calle.
Es un círculo vicioso, el hombre necesita un cambio, ¡pero ya! Basta de medias tintas y de compromisos truncos, es hora de ver el problema de frente e involucrarnos con él. La palabra humanitario viene de humanidad y se dice de alguien que se conduele con la desgracia ajena, léase ajena como cualquier ser vivo. Si al niño se le enseña a participar de espectáculos crueles como una corrida de toros, por ejemplo, se está cambiando la emoción natural (la piedad) por una total indolencia; luego, esta indolencia no quedará allí, se verá reflejada en su vida futura, y ya no sólo será trasladada a animales, si no hasta a los propios congéneres. No es exageración, es sólo una proyección totalmente lógica.
Si no sembramos valores hoy, la vorágine del mundo moderno terminará por comernos y a nuestros hijos. Es momento de respetar la vida, para nosotros y la posteridad. El mundo y el devenir están en nuestras manos.

jueves, 25 de octubre de 2007

LA IDIOSINCRACIA EN EL PERÙ

LA IDIOSINCRACIA EN EL PERÙ
POR. JORGE NEYRA CIENFUEGOS
Desarrollar o esbozar el tema de la idiosincrasia en el Perú, no sólo parece ser una tarea compleja, sino también arriesgada en cuanto a las premisas, los temas por abordar y, sobretodo, respecto a las conclusiones. A pesar de estas contingencias intentaremos hacer un acercamiento respecto de la forma de ser (a veces absurda por demás) de la gente.
La "Idiosincrasia del ser humano" en general, Según la RAE alude al temperamento y carácter de cada individuo Visto esto a un nivel macro, diremos que la Idiosincrasia es la forma de proceder de un pueblo, de acuerdo a sus costumbres y a su historia.
Desde una óptica muy particular, creo que es menester hacer una aproximación, no sólo sociológica o antropológica de nuestro país, sino también histórica.
Parece ser que un tema recurrente en nuestro modo de pensar viene condicionado por la diversidad cultural existente en nuestro país desde tiempos inmemoriales (época inca). Ya en la República, el deseo de buscar la unidad y vislumbrar un mismo horizonte para nuestro desarrollo y consecuente progreso, parece convertirse en una utopía. Todo ello ha confabulado en nuestra contra en detrimento de algo que nunca hemos poseído: Identidad Nacional.
Casi trescientos años de servilismo a España parecen haber ingresado en el inconsciente colectivo del hombre peruano y dañado el tejido social del país. Hay algunos retrógrados sosteniendo en estos tiempos que nuestro atraso y sub desarrollo se debe a la dependencia española, inglesa y americana, olvidando de que ya llevamos más de 186 años de vida independiente, período de tiempo en el que hemos sido gobernados por mandatarios peruanos. Parece ser que aún no superamos esa etapa de nuestra historia y seguimos pensando que nosotros hemos sido conquistados por españoles, cuando la única verdad es que los peninsulares conquistaron a los peruanos del siglo XVI. Creo que todo ello deja secuelas negativas y cierto complejo de inferioridad y dependencia en las generaciones venideras.
La idiosincrasia en el Perú puede verse o aplicarse a distintos contextos. Para muchos de nosotros y de nuestros estudiosos en la materia, los peruanos somos perdedores. Si no lo somos, así nos percibimos. Creemos que no tenemos identidad (esto parece ser algo muy certero, según opinión de Basadre), que somos conformistas, poco constantes, nada ambiciosos. Estamos convencidos de que sobre nosotros cayó un mal milenario que se inició con la derrota del imperio incaico. Fantaseamos con nuestro inmenso pasado prehispánico, seguimos ilusionados con el hecho de que somos muy ricos en recursos naturales y somos discretamente racistas. No aceptamos nuestra herencia y derrota ibérica (una muestra de ello fue el retiro del monumento a Pizarro en el centro de Lima) y sin embargo, somos profundamente hispánicos y con una concepción marcadamente occidental.
Existe un muy alto porcentaje de nuestros compatriotas se sienten derrotados en muchos aspectos de sus vidas, y no es para menos, motivos y argumentos parecen existir siempre de sobra: economía sobreviviente, mandatarios e instituciones corruptos, carencia de descentralización y hasta en el deporte, la selección de fútbol siempre es un buen ejemplo cuando se habla de peruanos y derrotas.
Hay un gran problema de falta de motivación en muchos de nuestros compatriotas peruanos, quienes sólo esperan estudiar para conseguir un trabajo, conseguir dinero y comprar cosas. Edward Norton dijo una vez “pasamos nuestras vidas en empleos que odiamos para conseguir dinero y comprar cosas que no necesitamos”. Creo que nos olvidamos que la vida es mucho más que eso, muchísimo más.
Creo que clichés tales como: “la situación está muy difícil”, “no siempre se puede hacer todo lo que se quiere”, “no todos tienen las mismas oportunidades”, “Soy una víctima circunstancial” o “Yo no nací en una cuna de oro”, no son más que excusas para quienes simplemente buscan el camino más fácil.
Uno de los grandes problemas que tenemos y que no percibimos por estar inmersos permanentemente en él, es que nos hemos acostumbrado a la mediocridad, a la ley del menor esfuerzo, al engaño, a aplicar la ley del astuto, a escalar posiciones en la vida sin un ápice de calidad o excelencia, sin mérito alguno, etc.
Otro de los grandes problemas es que nos hemos acostumbrados a vivir pegados al precio y no a la calidad. Y esto resulta grave cuando mezquinamos (estando en capacidad económica) respecto al tipo y nivel de instrucción que le daremos a nuestros hijos, olvidando la reflexión respecto a los profesionales que le heredamos a nuestro país.
De igual manera, la falta de cultura es otro mal endémico que tenemos. Recorramos por cualquier calle de Lima y veremos que la gente come y arroja las cáscaras, platos usados, servilletas y un largo etcétera a la vía publica. Luego nos quejamos por la xenofobia hacia los peruanos. Lamentablemente, la mayoría de peruanos que residen en el extranjero son personas de clase media y baja que emigró de nuestro país en busca de mejores condiciones económicas de vida; sin embargo, es gente muy carente de educación e instrucción y desgraciadamente, lo queramos o no, es la gente que nos representa en el exterior. De esa manera, el extranjero se genera una injusta idea de todos los peruanos. Para muestra de ello, recorramos las sucias colonias de peruanos en santiago. En Bolivia y Argentina somos famosos por nuestras polladas y por embriagarnos hasta quedar en el piso.
La mayoría de peruanos cree erróneamente que si sale al extranjero se solucionará su vida, sin darse cuenta de que si aquí no somos nadie, menos lo seremos afuera, ya que no nos saldrán títulos o habilidades solo por pisar tierra extranjera; menos aun nos estarán esperando en el aeropuerto para darnos trabajo. Muchos de nuestros compatriotas trabajan en el extranjero para vivir, a cambio de su vida. Ya no trabajan para vivir, viven para trabajar.
Creo que uno de los mayores errores en la idiosincrasia del peruano es que somos conscientes de que tenemos que cambiar pero queremos o esperamos a que lo haga el gobierno de turno. Vivimos esperanzados en que el Estado nos sacará del atraso. De ser así, estamos seguros que esperaremos toda nuestra vida.
Sin ánimo de justificar, talvez los peruanos no es que seamos perdedores, talvez las oportunidades en nuestro país cada vez sean más cortas. Talvez muchos de nosotros sólo estemos viviendo de espaldas a nuestro porvenir, atrapados en el pasado.
Finalmente, creemos que no podemos generalizar a todos los peruanos en lo que respecta de negativo a su idiosincrasia. Existen peruanos valiosos que día a día trabajan y luchan por forjar un país justo, digno, desarrollado y mil veces más hermoso.

EL FÙTBOL EN EL PERÙ

VERDADES EN TORNO AL FÚTBOL
POR JORGE NEYRA CIENFUEGOS

Para empezar quiero decir que no tengo nada contra el fútbol, es más, me gusta y lo practiqué en mis años de infancia y adolescencia en la selección de un conocido club del país.
Lo considero uno de los deportes más espectaculares y apasionantes del mundo. Lo que no me gusta es la cultura que rodea al fútbol. Me disgusta toda esa cultura formada por periodistas futbolísticos (no deportivos, porque con las justas saben de fútbol, salvo honrosas excepciones), por acalorados debates en torno a “mi equipo es el mejor” y fanfarronería en torno a éxitos ajenos (porque los éxitos de tu equipo no son tuyos, son de tu equipo).
Como peruano tengo muchas más razones para que me disguste la cultura futbolística. Acá la fanfarronería propia de la cultura que ronda este deporte es más patética que en ningún otro lugar del mundo (permítanme esa fanfarronería). Si no eres peruano como yo, tengo que contarte que Perú no va a un mundial desde España 82 (ya cumplimos las Bodas de Plata sin ir al mundial y parece ser que cumpliremos también las de Oro sin poder hacerlo); que vivimos soñando con México 70 (donde Perú tuvo su mejor actuación en los mundiales); que no paramos de recordar los goles del “Nene” Cubillas (considerado por muchos el mejor futbolista peruano de todos los tiempos ...Ya sé, ya sé, eso no te dice nada, pero este tío sí era bueno, aunque creo que tanto repiten sus goles ante escocia que la imagen sale borrosa de tanto uso o talvez un día termina fallando esos goles) y el partido de Perú-Holanda de Argentina 78 (que curiosamente fue empate). Tampoco dejaremos de hablar de las clasificaciones que se nos escaparon durante los últimos 26 años (¿Es que hasta ahora nadie ha notado que todos los países sudamericanos juegan las clasificatorias para el mundial y, en cambio, el Perú juega las Eliminatorias, y por eso lo eliminan?)
Esa es nuestra realidad. Vivimos tapando el Sol con un dedo. Que “Argentina nos derrotó en Argentina 78 porque Quiroga, que era argentino, se vendió”, que “Cierto que en España 82 nos eliminaron en la primera ronda, pero le empatamos a Italia que terminó siendo campeón del mundo en ese mundial”, que “A este equipo le ganaremos porque tenemos más historia futbolística que él” (¿historia? Prehistoria futbolística deberíamos decir, porque con seguridad eso fue hace tanto tiempo que nadie se acuerda de ello), etc., etc. y etc.
Muchas frases para esconder nuestra realidad. La realidad que nos dice a gritos que estamos en el último estrato futbolístico en Sudamérica; que varios equipos hace mucho tiempo nos superaron (pasó con el Voleibol femenino en el que éramos potencia mundial y no iba a pasar con el Fútbol!) y que gustar del fútbol y ser al mismo tiempo hincha de algún equipo peruano es una de las más grandes contradicciones que existen en las cabezas de los peruanos, los cuales (me incluyo) ya tenemos suficientes contradicciones que, si alguien se tomara la molestia de registrarlas en un libro, el resultado sería un libro tan grueso como El Quijote, o el libro de Petete. Gustar del fútbol y ser al mismo tiempo fanático de un equipo peruano o de la selección nacional (no creo en patriotismos baratos, tampoco en los caros) es como gustar del surf y ser admirador del equipo nacional de surf de Suiza o Bolivia (o de algún otro país sin mar). Si a alguien le gusta el fútbol ¿cómo puede “soplarse” los partidos de los Torneos Apertura y Clausura? Que alguien que ame el fútbol sea admirador del Barza o del Boca, vaya, sí se entiende, ¿pero lo anterior? No hay explicación lógica que se me ocurra.
Precisamente de la lógica quería hablar. Se dice que el fútbol no tiene lógica. Quizás esa sea una de las mentiras más difundidas en la cultura futbolística, toda llena de exageraciones y distorsiones de la realidad. De fanfarronadas patrioteras y alienación. Una mentira más para no aceptar la realidad (cuando escribo estas líneas, se me ocurre que esa frase se inventó en Perú). Si perdemos....perdón, si el equipo peruano pierde, lo más fácil es decir “jugamos bien pero perdimos porque el fútbol, compadre, no tiene lógica”. Que un resultado sea difícil de predecir no quiere decir que dicho resultado carezca de lógica. Será incluso más difícil de predecir, si quien hace la predicción sabe tanto de fútbol como yo. Y será prácticamente imposible, si quien lo hace es uno de los comentaristas de fútbol (repito, salvo honrosas excepciones contadas con los dedos de la mano o del pie) que pululan en el mundo de la radio y televisión peruana.
Hasta donde yo sé, gana quien hace más goles. Esa es una premisa básica de la que se debe partir. El tema es que no se puede predecir cuántos goles hará cada equipo, tan sólo prevér quien tiene más posibilidades (y probabilidades) de hacerlo. La predicción, por otro lado, es en estos casos un asunto muy complicado cuando en las variables explicativas entran no sólo elementos como la condición física y habilidad de cada uno de los jugadores, sino también la psicología y el estado anímico de ellos (creo, por ejemplo, que si alguien quisiera predecir un resultado en el que juegue un equipo peruano, debería ponderar más este factor que en el resto de equipos... y con un signo negativo). Hay claro variables como el azar y la suerte. Existen en toda actividad humana. El ajedrez como deporte tampoco está exento de ello, aunque lo tiene en mucha menor proporción que cualquier otra disciplina deportiva. La tarea de predicción en el fútbol, especialmente en encuentros entre equipos muy parejos, siempre será una tarea penosa. La explicación, sin embargo, debería ser una tarea menos complicada, o al menos completamente factible. Si bien en la fase predictiva la lógica juega un papel importante, en la fase explicativa juega un papel decisivo. Debería ser totalmente factible explicar el resultado de un partido de fútbol. Explicar porqué un equipo fue capaz de hacer más goles que el otro, porqué fue capaz de definir en los momentos que tenia que definir, y porqué un jugador perdió la oportunidad de hacer un gol (eso es posible o acaso ¿cuándo un futbolista patea un balón, la trayectoria de éste viola las leyes de la Física como para no poder explicar por qué el balón entró o no entró en el arco?), aun cuando ello implique explicar más aspectos humanos que meramente técnicos. De una correcta explicación de lo que pasó en el gramado, se puede aprender más que de las predicciones que se hacen antes del partido. Las predicciones sólo sirven para sustentar victorias virtuales, las explicaciones para entender los resultados reales. Ante la derrota siempre es más fácil cerrar los ojos y decir “jugamos mejor pero perdimos... y es que el fútbol no tiene lógica”. En el ajedrez existe un viejo y lapidario refrán (atribuido al mítico ajedrecista José Raùl Capablanca) que explica porqué los mejores jugadores ganan incluso partidas en las que se encuentran perdidos y ese dice: “el buen jugador siempre tiene suerte”. Si no se acepta que se perdió porque algo se hizo mal, entonces no habrá nada que corregir y las cosas seguirán igual. Imagino que muchos preferirán vivir de las predicciones porque en las mismas David puede vencer Goliat una y otra vez (en ellas Goliat es tan tonto como para no usar, la segunda vez, un casco que le cubra toda la frente, o Aquiles tan ingenuo como para dejar nuevamente desprotegido su talón) y disfrutar con ellas de victorias que nunca existirán. Las explicaciones suelen ser más amargas (especialmente si eres hincha de un equipo peruano) pero son a largo plazo las únicas que nos hablan de lo que realmente ocurrió y, quien sabe, nos puedan ayudar avanzar y salir del hoyo.

COINCIDENCIAS DE LA CIENCIA

FAMOSAS “COINCIDENCIAS” DE LA CIENCIA
POR JORGE NEYRA CIENFUEGOS
Los grandes avances en el campo de la ciencia y la tecnología están normalmente relacionados a los nombres de prestigiosos científicos. Solemos asociar los más notables avances de la ciencia al nombre de algún científico, haciendo casi una identidad entre dicho avance y el nombre de ese científico. Así por ejemplo, la Teoría de la Gravitación Universal está asociada a Newton, la Teoría de la Relatividad a Einstein, la Mecánica Cuántica a Planck, la Teoría de la Evolución a Darwin, el Principio de Incertidumbre a Heisenberg, la Teoría de Juegos a Nash, la Teoría sobre los Agujeros Negros a Hawking, el Psicoanálisis a Freud, la Gramática Generativa a Chomsky, el Teléfono a Bell, la invención del Cine a los hermanos Lumiere, etc., etc., etc.
Ejemplos de esa identidad abundan. No obstante, las grandes teorías e invenciones son siempre resultados de un esfuerzo colectivo. El científico se nutre de los conocimientos previos construidos grano a grano por una multitud de científicos que lo precedieron. Así, la Teoría de la Relatividad de Einstein no hubiera podido ser formulada en el siglo XVII en plena época de Newton (siglo XVII), porque los conocimientos sobre Física y Matemáticas no se encontraban tan desarrollados como a inicios del siglo XX. La Teoría sobre los Agujeros Negros no hubiera sido formulada sino habría existido previamente la Teoría de la Relatividad. La Mecánica Cuántica no hubiera existido sin el Principio de Incertidumbre.
El hecho de que los descubrimientos científicos o tecnológicos sean precedidos de un esfuerzo colectivo, hace que, en muchos casos, éstos sean algo así como la crónica de un descubrimiento anunciado. No es de extrañar, por tanto, que la historia registre descubrimientos en simultáneo de una misma teoría por parte de dos científicos que trabajaron independientemente uno del otro. Existen varios ejemplos de ello, y sobre eso trata este breve escrito.
El caso más conocido probablemente sea el desarrollo en simultaneo del Cálculo Infinitesimal por parte de Newton y Leibniz, quienes lo desarrollaron independientemente el uno del otro, estando separados miles de kilómetros de distancia, sin contar con las ventajas de los medios de comunicación que los científicos de hoy disponen. Como se sabe, mientras trataba de formular la Teoría de Gravitación Universal, Newton se dio cuenta que la matemática de su época no estaba lo suficientemente avanzada para modelar su teoría. Así, decidió primero desarrollar el instrumento matemático necesario para luego formularla. Producto de su genio y dedicación, Newton descubrió el cálculo infinitesimal e hizo público sus primeros hallazgos en 1704. No obstante, años antes Leibniz ya había publicado los primeros resultados sobre la misma materia. Se dice que ello originó una de las disputas sobre autoría más largas y conocidas en el mundo de la ciencia, donde abundaron los ataques mutuos entre ambos matemáticos. En la actualidad, la comunidad científica reconoce a ambos como autores del mismo descubrimiento.
Otro ejemplo, menos conocido y controversial, es el de los científicos ingleses Charles Darwin y Alfred Wallace, quienes formularon sendas teorías de evolución basados en la Selección Natural de las Especies (1). Antes que Darwin formule su famosa teoría, hubo varias teorías de evolución que pretendieron explicar cómo el hombre, tal como se le conoce hoy, evolucionó desde especies menos complejas. Desde el tiempo de los griegos existía la idea de que el hombre había evolucionado desde especies más simples, pero no hubo ninguna formulación seria al respecto. La Teoría de la Evolución de las Especies tuvo la virtud (y de allí la fama de Darwin) de explicar de manera más convincente que sus predecesoras la evolución de las especies basándose en el principio de selección natural. Este descubrimiento, empero, fue hecho casi durante la misma época por Wallace (1855 y 1858), catorce años menor que Darwin. Se dice que Darwin quedó asombrado cuando leyó un artículo escrito por Wallace en 1855, en cuyo contenido vio grandes coincidencias con la teoría que él se encontraba desarrollando(2). Un tercer caso, aunque bastante controversial y quizás de una naturaleza distinta de los anteriores, es la invención del teléfono por parte del científico escocés, luego naturalizado norteamericano, Graham Bell, quien lo patentó en 1875. Se dice que, poco antes Antonio Meucci, científico italiano, había inventado el teléfono pero no lo había podido patentar por falta de dinero. Versiones más oscuras afirman que Bell tuvo acceso a los bosquejos del primer teléfono diseñado por Meucci y plagió los mismos para patentar su invención (3). Sea cual haya sido el caso, el hecho es que ambos inventores se encontraban trabajando en un dispositivo de funciones similares durante épocas cercanas.
Se dice, con mucha razón, que la necesidad es la madre de la inventiva. En distintos grados, los descubrimientos científicos son estimulados por el deseo de cubrir una necesidad o vacío en la teoría científica. Dicha necesidad estimula no sólo a uno, sino a muchos científicos, convirtiéndose en una meta u objetivo colectivo. Los avances, por lo mismo, resultan ser resultado de un esfuerzo colectivo, más que individual. Sin embargo, esto último no desmerece el mérito de quien la descubre, sino por el contrario lo engrandece: entre tanta gente brillante trabajando denodadamente en dar el paso final hacia el descubrimiento, uno de ellos, el elegido, tiene el privilegio de ser el primero en lograrlo. Probablemente, aun sin genios como Newton o Einstein la Teoría de la Gravitación Universal y de la Relatividad habrían sido formuladas, pero seguramente sus descubrimientos hubieran demorado muchos años más.
CIENTÍFICOS ISRAELÍES HABRÍAN HALLADO EN JERUSALÉN TUMBA CON RESTOS DE JESÚS, SU FAMILIA Y MARÍA MAGDALENA

JORGE NEYRA CIENFUEGOS
De acuerdo con científicos israelíes, basados en análisis de ADN y datación por carbono, una tumba de dos mil años de antigüedad encontrada en 1980, contiene diez osarios de lo que parece ser la familia de Jesús.
Los hallazgos sugieren que Jesús y María Magdalena habrían tenido un hijo, de nombre Judah, cuyos restos también fueron localizados.
De acuerdo con los historiadores, la tumba, excavada en una roca en Talpiot, un suburbio de Jerusalén, contenía osarios —cajas selladas con restos óseos, con el nombre del difunto grabado en la tapa—, cinco de los cuales tienen inscripciones que los relacionan con la sagrada familia descrita en el Nuevo Testamento: Jesús, María, Mateo, José y María Magdalena, y una sexta, que dice “Judah, hijo de Jesús”.
De acuerdo con Discovery Channel, que presentará en exclusiva toda la investigación en un documental realizado por James Cameron, “este descubrimiento abre un potencialmente significativo capítulo en la historia de la arqueología bíblica”.
Discovery cita a Aarón Brody, profesor de estudios bíblicos y arqueología de Museo Bade en California, quien asegura que los osarios y las tumbas “son muy típicos de la región en esos tiempos”.
Fechada entre el año 30 a. de C y el 70 posterior a, esta tumba fue descubierta el 28 de marzo de 1980 por trabajadores de la construcción, y los osarios fueron resguardados y estudiados por la Autoridad de Antigüedades de Israel, la agencia oficial del Estado para los hallazgos arqueológicos.
Documentos. De acuerdo con Discovery, al menos cuatro de los más importantes epigrafistas han corroborado que las inscripciones de los osarios corresponden al llamado Periodo Herodiano (por Herodes, rey de Israel entre 1 a. de C y 1 d de C).Frank Moore, profesor emérito del departamento de Lenguas y Civilizaciones del Oriente Medio en la Universidad de Harvard, “el arameo en el que están escritos estaba en uso en esa época”.

Jodi Magness, jefa adjunta del departamento de Estudios Religiosos de la Universidad de North Caroline, aseguró que “los datos corresponden a los de un Jesús histórico, tal como se desprende de lo descrito incluso en la Biblia”.
Además de la inscripción “Judah, hijo de Jesús”, otra caja dice “Jesús, hijo de José”, y otra “María”, versión latina de Miriam”. Matia, la palabra aramea que designa a Mateo, y una escrita en griego, que dice Mariamne e Mara, que de acuerdo con Francois Bovon, profesor de Historia de las Religiones de Harvard, es como en esos tiempos se identificaba literalmente a “María, la cercana al Maestro”, es decir, la María Magdalena histórica, quien encontró vacía la tumba de Jesús en uno de los Evangelios.
En uno de los libros apócrifos, no incluidos en la Biblia y llamado “Actos de Felipe”, escrito en griego en el siglo 14, se menciona a Mariamne, hermana de Felipe, en un significativo enunciado que dice: “eran los apóstoles y Mariamne, esta última quien inspiraba fortaleza al grupo, y quien después tuvo su propio núcleo de seguidores, llamados Mariamnistas, quienes perduraron hasta bien entrado el siglo 3”.
¿ADN sagrado? Los estudios de ADN fueron realizados por el laboratorio más importante de estudios paleogenéticos del mundo, que pertenece a la Universidad Lakehead de Notario, Canadá.
Carney Matheson, experto de esta Universidad, examinó los restos encontrados en las cajas marcadas con los nombres de Jesús y María Magdalena, y determinó que no tenían ninguna relación de parentesco.
Los expertos no han encontraron material genético suficiente para establecer sin lugar a dudas que el ADN de la caja correspondiente a Judah sea de un hijo del Jesús histórico, “pero las muestras son consistentes”.
Estadística. Un argumento posible contra la historia que cuenta la Tumba de Talpiot es que los nombres es esta familia son una coincidencia.

ENCUENTRAN EL SEPULCRO DE JESÙS

APUNTES SOBRE EL SEPULCRO OLVIDADO DE JESÙS
POR. JORGE NEYRA CIENFUEGOS

Hoy tuve la oportunidad de ver el documental del Discovery Channel llamado “El Sepulcro Olvidado de Jesús”, realizado por el cineasta Simcha Jacobovici y James Cameron como Productor Ejecutivo, en donde realizan una investigación llegando a una tumba familiar en la ciudad de Talpiot, donde se encuentran diez Osarios (pequeños ataúdes de piedra caliza) con inscripciones que poseen una coincidencia extrema con la vida familiar de Jesús de Nazareth.

En las inscripciones de dichos osarios se puede encontrar a María, Jesús hijo de José, Yosé (Apodo de José y hermano de Jesús), Mateo, Jacobo hijo de José hermano de Jesus, Marianme (María Magdalena) y Judas hijo de Jesús.
Si bien el sustento de la investigación es netamente estadístico, se habla que la posibilidad de encontrar una tumba familiar con dicha combinación de nombres (pese a ser nombres relativamente comunes en dicha época) es de 1:30.000. Es decir, que existe 1 posibilidad en 30.000 de que exista una combinación de nombres de esa forma que no sea de la familia de Jesús de Nazareth.
El documental ha sido bastante controversial, ya que al interor de los osarios se hallaron restos óseos, lo que básicamente evidencia que Jesús murió y sus restos quedaron en el osario y no resucitó en forma carnal, sino que habría sido de una manera espiritual. De hecho en dichos restos óseos se extrajo ADN Mitocondrial, (Ya que el ADN Nucleico fue imposible de extraer debido a lo antiguo de las muestras). Dicho tipo de ADN es transmitido vía Madre al hijo, el que fue cotejado con el de Marianme y resultó ser negativo, es decir, que ambos no tienen ningún lazo vía madre, lo que significaría que o son medios hermanos por parte del padre (lo que es descartable) o, al estar en una tumba familiar, sería pareja con Jesús.
Entre los osarios se encontró uno con la inscripción que se lee en Hebreo “Judas Hijo de Jesús”, lo que sería una evidencia de que Jesús tuvo descendencia, lo más probable con María Magdalena (Marianme) y el porqué nunca se habló de él en las escrituras es por el motivo de la protección del menor, ya que la persecución hacia ellos (recordemos que los hermanos de Jesús también fueron asesinados) habría hecho que no se mencionara y se mantuviera en secreto para protegerlo.

De hecho, en el Evangelio de Juan se menciona durante la Última Cena: “13:23 Uno de ellos —el discípulo al que Jesús amaba— estaba reclinado muy cerca de Jesús”, donde se habla de un discípulo desconocido, que nunca se menciona su nombre.Otro de los puntos importantes en dicho hallazgo fue el hecho de que en la entrada de la tumba había una inscripción, que en ninguna otra tumba existía, de un chevrón y un círculo. De igual forma, en una tumba común dedicada a los perseguidos judeo-cristianos, se encontró un osario con la inscripción de “Simón hijo de Jonás” (relativo a Simón Pedro, el Apóstol), el que habría sido irrelevante debido a lo común de dichos nombres de no ser que junto a dicha inscripción se encontró otra con el símbolo del chevrón y el circulo. ¿Coincidencia?