LAS PRIMERAS ESCONDIDAS
POR. JORGE NEYRA CIENFUEGOS
Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra los sentimientos, las cualidades y las virtudes de los Hombres.
Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso:
“¡Vamos a jugar a las escondidas!”
La INTRIGA levantó la ceja y la CURIOSIDAD sin poder contenerse preguntó ¿A las escondidas? ¿Cómo es eso?
Es un juego – explicó la locura – en el que yo me tapo el rostro y comienzo a contar desde uno hasta un millón, mientras ustedes se esconden, y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.
El ENTUISIASMO bailó secundado por la EUFORIA. La ALEGRIA dio tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA e incluso a la APATIA, a la que nunca le interesaba nada.
Pero no todos quisieron participar. La VERDAD prefirió no esconderse. Y era cierto, ¿para qué? Si al final siempre la encuentran. La SOBERBIA opinó que era un juego tonto (en el fondo, lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella), y la COBARDIA prefirió no arriesgarse.
“Uno, dos, tres, cuatro., “Comenzó a contar la LOCURA.
La primera en esconderse fue la PEREZA que se dejó caer tras una piedra del camino. La FE se escondió en el cielo y la ENVIDIA, tras la sombra del TRIUNFO que, con su propio esfuerzo, había logrado subir hasta la copa del árbol más alto.
La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos. ¿Qué tal un lago cristalino?. Ideal para la BELLEZA. ¿La rendija de un árbol? Perfecto para la TIMIDEZ. ¿el vuelo de una mariposa, lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD. ¿Una ráfaga del viento? Magnífico para la LIBERTAD. Así, la GENEROSIDAD terminó por ocultarse en un rayito del sol.
El EGOISMO en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, pero sólo para él. La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (en realidad se escondió detrás del arco iris). La PASIÓN y el DESEO en el cráter de un volcán. EL OLVIDO...se me olvido donde.
Cuando la LOCURA contaba 999,999, el AMOR aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado hasta que divisó un rosal y estremecido decidió esconderse entre las flores.
“¡Un millón!”. Contó la LOCURA y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue la PEREZA, sólo a tres pasos de una piedra.
Después se escuchó a la FE dialogando con DIOS sobre la humanidad y a la PASION y el DESEO los sintió vibrar desde el fondo de un volcán.
En un descuido encontró a la ENVIDIA, y pudo deducir así donde estaba el TRIUNFO. Al EGOISMO no tuvo ni que buscarlo, él solo salió disparado de su escondite para decir que estaba muy a gusto ahí, y que no compartiría su lugar con nadie. De tanto caminar, la LOCURA sintió sed, y al alcanzar el lago descubrió la BELLEZA. Con la DUDA le resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún en que lado esconderse.
Así fue encontrando a todos, El TALENTO entre la hierba fresca, a la ANGUSTIA en una cueva oscura. A la MENTIRA detrás del arco iris y hasta al OLVIDO que ya se había olvidado que estaba jugando a las escondidas.
Sólo el AMOR no aparecía por ningún lago. La LOCURA buscó detrás de cada árbol, debajo de cada piedra, en la cima de las montañas, en un sin fin de lugares y cuando estaba a darse por vencida, divisó un rosal, y comenzó a mover las ramas. Cuando de pronto, un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido y enceguecido los ojos del AMOR....
La LOCURA no sabía qué hacer para disculparse: lloró, pidió, imploró perdón, hasta prometió ser su guía.
Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a las escondidas en la tierra, siempre hay un poco de la locura en el AMOR. Por eso el AMOR es ciego y la LOCURA su fiel compañera.
POR. JORGE NEYRA CIENFUEGOS
Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra los sentimientos, las cualidades y las virtudes de los Hombres.
Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso:
“¡Vamos a jugar a las escondidas!”
La INTRIGA levantó la ceja y la CURIOSIDAD sin poder contenerse preguntó ¿A las escondidas? ¿Cómo es eso?
Es un juego – explicó la locura – en el que yo me tapo el rostro y comienzo a contar desde uno hasta un millón, mientras ustedes se esconden, y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.
El ENTUISIASMO bailó secundado por la EUFORIA. La ALEGRIA dio tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA e incluso a la APATIA, a la que nunca le interesaba nada.
Pero no todos quisieron participar. La VERDAD prefirió no esconderse. Y era cierto, ¿para qué? Si al final siempre la encuentran. La SOBERBIA opinó que era un juego tonto (en el fondo, lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella), y la COBARDIA prefirió no arriesgarse.
“Uno, dos, tres, cuatro., “Comenzó a contar la LOCURA.
La primera en esconderse fue la PEREZA que se dejó caer tras una piedra del camino. La FE se escondió en el cielo y la ENVIDIA, tras la sombra del TRIUNFO que, con su propio esfuerzo, había logrado subir hasta la copa del árbol más alto.
La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos. ¿Qué tal un lago cristalino?. Ideal para la BELLEZA. ¿La rendija de un árbol? Perfecto para la TIMIDEZ. ¿el vuelo de una mariposa, lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD. ¿Una ráfaga del viento? Magnífico para la LIBERTAD. Así, la GENEROSIDAD terminó por ocultarse en un rayito del sol.
El EGOISMO en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, pero sólo para él. La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (en realidad se escondió detrás del arco iris). La PASIÓN y el DESEO en el cráter de un volcán. EL OLVIDO...se me olvido donde.
Cuando la LOCURA contaba 999,999, el AMOR aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado hasta que divisó un rosal y estremecido decidió esconderse entre las flores.
“¡Un millón!”. Contó la LOCURA y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue la PEREZA, sólo a tres pasos de una piedra.
Después se escuchó a la FE dialogando con DIOS sobre la humanidad y a la PASION y el DESEO los sintió vibrar desde el fondo de un volcán.
En un descuido encontró a la ENVIDIA, y pudo deducir así donde estaba el TRIUNFO. Al EGOISMO no tuvo ni que buscarlo, él solo salió disparado de su escondite para decir que estaba muy a gusto ahí, y que no compartiría su lugar con nadie. De tanto caminar, la LOCURA sintió sed, y al alcanzar el lago descubrió la BELLEZA. Con la DUDA le resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún en que lado esconderse.
Así fue encontrando a todos, El TALENTO entre la hierba fresca, a la ANGUSTIA en una cueva oscura. A la MENTIRA detrás del arco iris y hasta al OLVIDO que ya se había olvidado que estaba jugando a las escondidas.
Sólo el AMOR no aparecía por ningún lago. La LOCURA buscó detrás de cada árbol, debajo de cada piedra, en la cima de las montañas, en un sin fin de lugares y cuando estaba a darse por vencida, divisó un rosal, y comenzó a mover las ramas. Cuando de pronto, un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido y enceguecido los ojos del AMOR....
La LOCURA no sabía qué hacer para disculparse: lloró, pidió, imploró perdón, hasta prometió ser su guía.
Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a las escondidas en la tierra, siempre hay un poco de la locura en el AMOR. Por eso el AMOR es ciego y la LOCURA su fiel compañera.
Pd. HABRÀN MUCHAS COPIAS DE ESTE CUENTO PERO ESTA ES LA VERSIÒN ORIGINAL DEL MISMO. CREO QUE YA NUNCA MÀS VOLVERÀ A SER MÌO Y ESO, EN EL FONDO, TIENE QUE SER ASÌ.
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